#3 Oliver y Benji te enseñan la mejor lección de ventas

#3 Oliver y Benji te enseñan la mejor lección de ventas

¿Te acuerdas de Oliver y Benji?


Si creciste en los años 80 o 90, seguro recuerdas cómo pasaban capítulos enteros corriendo por un campo de fútbol infinito, mientras el balón parecía viajar a la velocidad de la luz... pero nunca llegaba a la portería.

Aquel "sufrimiento" tenía un propósito muy claro: atrapar la atención del espectador, generar tensión y crear deseo de ver el desenlace.

Esta misma técnica —que provocaba frustración y fascinación a partes iguales— es una lección de oro que puedes aplicar en ventas para que tus clientes se queden con ganas de más.

2. La historia detrás de la narrativa de Oliver y Benji

Durante el Mundial de Fútbol de 1978, un joven japonés llamado Yoichi Takahashi quedó cautivado viendo a Mario Kempes, figura de la selección argentina.

Inspirado por ese momento, decidió años después lanzar lo que sería la saga de fútbol más famosa de la historia: Capitán Tsubasa, conocido en nuestras tierras como Oliver y Benji.

La gran pregunta que todos nos hicimos en algún momento fue:


¿Por qué demonios tardaban tanto en meter un gol?

La respuesta de Takahashi en el Salón del Cómic de Barcelona fue reveladora:

  1. Narrativa y tensión:
    "Había una intención narrativa para crear tensión y atrapar al espectador, aun a riesgo de frustrarlo."
  2. Es decir, el creador sabía que mantener la tensión constante haría que nadie quisiera perderse el desenlace. El público —y especialmente los niños— quedaban enganchados al televisor esperando ese momento glorioso: el gol.
  3. Motivos logísticos y comerciales:
    La serie nació como un manga (tebeo). Al adaptarla a la televisión, debían ralentizar la historia para que el anime no alcanzara el ritmo del cómic.

3. Cómo Oliver y Benji generaban tensión

En cada capítulo:

  • La acción se ralentizaba. Desde que Oliver chutaba hasta que el balón llegaba a la portería, pasaban minutos eternos.
  • El suspense era clave. Viñeta a viñeta (o escena a escena), te mostraban el pensamiento del jugador, la reacción del portero, el público, los gritos de sus amigos y hasta el clima del estadio.

La "jugada" era simple: crear tensión y retener al espectador, alargando el momento clave.

4. ¿Cómo aplicar esta técnica en ventas?

La lección de Oliver y Benji es oro puro en ventas: genera tensión y deseo.

Aquí te dejo algunas claves:

  • No reveles todo de golpe. Como Takahashi, mantén a tu audiencia "enganchada" con pequeños avances de lo que está por venir.
  • Crea suspense. Deja que tu cliente sienta la necesidad de saber más sobre tu producto o servicio.
  • Entrega en el momento justo. El desenlace (la compra) debe llegar en el momento en el que la tensión esté en su punto más alto.

Por ejemplo:

  • En tus emails de venta, utiliza un final intrigante para que tu lector quiera abrir el siguiente correo.
  • En tu landing page, construye la narrativa para que tu cliente sienta la emoción de lo que viene antes de presentar tu oferta.

5. El poder de retener la atención

Oliver y Benji no eran los únicos en aplicar esta técnica.

Otros animes, como Dragon Ball, copiaron este mismo estilo: alargar las batallas y los momentos decisivos para aumentar la retención de la audiencia.

La moraleja para cualquier emprendedor es clara:


Tu capacidad para retener la atención y generar tensión puede convertir simples lectores en clientes fieles.

6. Conclusión: ¿Listo para aplicar la tensión narrativa?

La próxima vez que lances un email de ventas, publiques en redes o crees una presentación, recuerda a Oliver y Benji:

  • Crea tensión.
  • Genera expectación.
  • Entrega en el momento justo.

Si lo haces bien, tus clientes, al igual que los fans del Capitán Tsubasa, no podrán despegarse de tu "historia" hasta conocer el final.

Deja una respuesta

Cerrar